Que Alicia Delgado y el estilista Marco Antonio hayan muerto cruelmente asesinados revela para el Movimiento Homosexual de Lima (MHOL) una creciente homofobia en el Perú. Y aunque para muchos se trataría de asesinatos aislados y simples coincidencias, lo cierto es que las cifras de esta organización resultan preocupantes: 40 crímenes en dos meses, hombres y mujeres, gays, lesbianas o transexuales que han perdido la vida en circunstancias extrañas que últimamente alcanzan la categoría de misterios sin resolver en la prensa.

El panorama no es muy alentador. Y en varias ocasiones, organismos de derechos humanos y activistas gays han alertado sobre el tema en varias ocasiones como puede verse aquí. Lo cierto es que no hay investigaciones profundas sobre el tema, por lo menos, en este país. A nivel mundial el panorama (PDF) es dramático, por lo que es fácil suponer que Perú no es la excepción.

Con escasa capacidad de organización y esfuerzos que la opinión pública ha ignorado, lo cierto es que el Mhol no ha sabido liderar una adecuada defensa de los derechos de la comunidad homosexual.

Tras lo ocurrido con Alicia Delgado y Marco Antonio, y teniendo en cuenta el revelador número de crímenes de odio denunciado, no hay duda que se debe reformular su estrategia en defensa de los gays, lesbianas y transexuales peruanos.